noviembre 01, 2006

PRESENTACIÓN


A fines de 1998, el equipo Servicio País filial Iquique y la directiva de la Junta de Vecinos de Miñi Miñe, presidida por don Martín Chambe, elaboraron un plan de desarrollo turístico y cultural para la localidad y la quebrada del mismo nombre, ubicada en el norte de Chile. Entre las múltiples y ambiciosas actividades consideradas se encontraba la realización de un libro que diera cuenta de una serie de leyendas que, afortunadamente, aún permanecían en la memoria de sus habitantes. En mi doble condición de periodista y entonces funcionario de la municipalidad de Huara, a quien corresponde administrativamente la quebrada, tomé a mi cargo esta tarea, que comenzó a tomar cuerpo a partir de una serie de visitas a los diversos poblados de la quebrada de Miñi Miñe, en el verano del año siguiente.

Allí fue posible constatar una serie de particularidades geográficas y culturales, que han modelado las costumbres, las actividades productivas y la tradición oral de sus habitantes. La quebrada de Miñi Miñe se inicia en la Depresión Intermedia, a un costado de la carretera Panamericana, en el sector llamado Alto Chiza, equidistante de los centros urbanos de Arica e Iquique, a unos novecientos cincuenta metros sobre el nivel del mar, para adentrarse en la precordillera. Este paisaje precordillerano es el que domina la mayor extensión de su territorio, donde se ubican una decena de poblados y caseríos, cuyo centro administrativo y principal asentamiento humano es el poblado de Miñi Miñe.

Durante siglos, la población de la quebrada, mayoritariamente de origen quechua, se ha dedicado a la agricultura y al comercio de los productos derivados de ella. La quebrada fue un recurrente lugar de tránsito para comerciantes y arrieros venidos de Bolivia y de la costa, y luego, desde la pampa salitrera.

Miñi Miñe ganó entonces un merecido prestigio por la calidad de sus productos frutícolas, especialmente las guayabas, favorecidas por un microclima de inusual humedad en el norte del país. Por otra parte, el tránsito habitual de personas impidió el aislamiento de sus habitantes y permitió la incorporación de elementos culturales de otras regiones, que incrementaron su acervo y sus tradiciones.

La variación climática estacional obligó a los agroproductores a trabajar en un sistema de rotación de parcelas, dando origen a diversos poblados y caseríos, y a una interacción constante entre ellos. Esta particularidad se mantiene hasta hoy, y ha posibilitado una sólida cohesión de la comunidad, no sólo en torno al tema productivo.

A juzgar por los antecedentes proporcionados por sus habitantes y por la existencia de una iglesia mayor en el poblado de Miñi Miñe, la influencia del Perú durante la Colonia y el Periodo Republicano previo a la Guerra del Pacífico fue relevante, en oposición a otras regiones cercanas donde los elementos culturales indígenas fueron menos alterados o intervenidos.

La citada iglesia es la única de madera en la precordillera nortina y el altiplano chileno. En su interior se conservan una serie de lienzos de gran belleza, que relatan a través de sus imágenes de estilo cusqueño, los distintos estadios del Vía Crucis. (Es necesario agregar que la conservación de estos lienzos exige un inmediato trabajo de restauración, tanto de la estructura del edificio como de las telas). La iglesia constituye un eje geográfico y simbólico de relevancia para la comunidad, como podrá apreciarse más adelante, en los diferentes capítulos del texto.

En otro sentido, la quebrada de Miñi Miñe ha vivido durante las últimas cuatro décadas, al igual que la mayoría de las zonas rurales de la región, un progresivo decrecimiento demográfico, particularmente de jóvenes, que han emigrado a las ciudades de Arica e Iquique, principalmente. Los poblados de la quebrada se han visto afectados económicamente por la disminución de su capacidad de mano de obra, resultando en un círculo vicioso en el que a menor productividad aumenta la emigración. A esto debe sumarse el efecto de algunas plagas y la presencia de actividad sísmica periódica como otros factores relacionados con el fenómeno poblacional. La conformación de pueblos “viejos” ha generado también una especie de barrera cultural, que ha tenido como resultado más positivo desalentar la creciente pérdida de tradiciones y costumbres locales, fenómeno endémico en las zonas rurales chilenas: Miñi Miñe guarda en la memoria de sus ancianos, mitos y leyendas de riqueza lingüística y simbólica -patrimonial al fin- insospechada y hasta la elaboración de este proyecto, no documentada.

Las entrevistas se efectuaron entre septiembre de 1999 y enero de 2000, y se centraron en diversos núcleos temáticos: los recuerdos biográficos, las leyendas locales y las festividades tradicionales. A ellas se sumaron tres textos recopilatorios realizados por los hermanos Milton y Giovana Platero, de la escuela de Miñi Miñe, a cargo del profesor Mario Cortés.

Por cuanto la principal motivación del proyecto fue rescatar parte importante del patrimonio lingüístico de la quebrada, intencionalmente se obvió el recurrir a material bibliográfico histórico y/o antropológico, que pudiera mediatizar el discurso de la comunidad. Del mismo modo, frente a la diversidad de posturas y relatos respecto a los mismos hechos reales o ficticios, se optó por incluir el testimonio en primera persona de cada uno de los participantes. Es justamente esta polisemia verbal la que enriquece el resultado-texto del proyecto, aun cuando pudiera resultar un poco confusa la coexistencia de posiciones o explicaciones divergentes de algunos hechos, por ejemplo, en el caso de la aparición de la Virgen y de San Martín durante la Guerra del Pacífico.

La ordenación temática resultó en seis capítulos y un anexo con cantos tradicionales de Navidad y de Carnaval. Finalmente, la opción más relevante y valiosa del texto es que él está constituido mayoritariamente por las voces de los entrevistados, en una clara subversión a la tendencia a uniformar criterios y discursos tan propio de lo que malentendemos como “validez científica”, “discurso cultural” y “modernidad”. Muchos de los párrafos que siguen se encuentran matizados de expresiones particulares, que conservan una magia y una poesía donde subyace la riqueza de las explicaciones míticas que conformaron el discurso colectivo de la quebrada, y requieren, por tanto, una lectura atenta, que trascienda la aparente simpleza de sus contenidos.

Aunque debido a la falta de financiamiento privado y/o institucional no pudo concretarse la idea original de un producto-libro, la comunidad y el autor nos valemos de las virtudes de internet -gratuito, inclusivo y sin fronteras geográficas delimitadas-, para generar este espacio de difusión patrimonial. En la medida de lo posible, actualizaremos contenidos y añadiremos imágenes. (Para quienes deseen contar con el texto en word o más información de Miñi Miñe, pueden solicitarlo por e-mail).

De vuelta en los relatos, resulta sorprendente que sus emisores, ancianos que rinden culto a sus ancestros, que no han olvidado sus cantos, sus dolores y alegrías compartidos, que conviven con el silencio a más de tres mil metros sobre el nivel del mar con el oxígeno apenas imprescindible y que, no obstante han sabido incorporar la tecnología reciente a sus cultivos y adaptarla a su cotidianeidad familiar, continúen “lenguajeando” -de un modo único y multicentenario- una cosmovisión que los integra armoniosamente a su entorno. Como lo han hecho desde siempre.

Jorge Pujado Torres
Noviembre 2006
Contacto comunidad Miñi Miñe:
Martín Chambe Tauca: 56-57-480737

4 Comments:

At 11:19 PM, Anonymous Anónimo said...

bien bonita la idea, y el libro blog esta precioso. Gracias, Jorge. Rubi

 
At 10:02 AM, Anonymous Mónica Oportot said...

Querido Jorge, estoy contenta de leer tu excelente trabajo, que sea este para beneficio de todos, de las alturas viene la contemplacion, de este estado la coneccion con todo, preservemos la memoria honrando a la cultura andina, puedan ellos seguir existiendo con sus tradiciones.

 
At 8:38 AM, Blogger Natalia Molina said...

Uno de mis blogs preferidos , te felicito , me siento un poco mas cerca del norte al leerlo,
Saludos!!
Natalia Molina Alanoca

 
At 1:41 PM, Anonymous Anónimo said...

bonito el libro pero me gustaria ver fotos del pueblo ya que no lo conozco a lo mejor conocen a Freddy Quenaya"EL MICKEY"EL NACIO EN MIÑI MIÑEy fallecio hace poco el 31de marzo2008 el descansa en su pueblo. fue un dolor grande extraño mucho a mi amor me hubiese gustado estar en su funeral pero no se pudo les doy mil condolencias a sus padres e hijas te extraño amor mio pero ciempre te llevo en mi corazon y mente hasta que nos encontremos espero que sea pronto mi gordito te necesito a mi lado este año el fue alfere del carnaval 2008.bueno les pido mil disculpas pero es tanto el amor que siento por el que no encuentro nada para comunicarme con el y me gustaria conocer su pueblo MIÑI MIÑEa y quiero ir al cementerio para verlo pero no se como llegar pero todo se pude en esta vida amor.MARCELA FLORES TU NEGRA CURUCHA QUE CIEMPRE TE ENTENDIA PERO MENOS POR QUE TE FUISTE SIN MIte adoro mickey espero con ancias estar en tus brazos amorcito2007hasta ciempre

 

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